jueves, 29 de marzo de 2012

Educar en valores



En un mundo en el que la violencia y la crueldad parecen ser algo común y casi aceptables, los padres se preguntan qué pueden hacer para ayudar a sus hijos a ser más amables y desarrollar un sentido humanitario y compasivo hacia los demás. Criar a niños solidarios y altruístas no es una solución a la violencia en sí, pero si a la insensibilidad e indiferencia que ésta provoca a medio plazo. 
Los padres, por supuesto, no pueden controlar totalmente todas las cosas que afectan a las vidas de sus hijos. Los niños pasan mucho tiempo en el "mundo real", que a menudo puede ser hostil, indiferente o sencillamente triste. Además, existen reglas y obligaciones sociales que los padres no pueden cambiar ni controlar. No obstante, hay algunas cosas que un padre puede hacer para motivar a sus hijos a ser más justos y responsables.


Estas son algunas prácticas concretas que pueden ayudar a los padres:

  • Dales libros para estimular la conducta compasiva. Ten en cuenta que a los niños, en especial a los adolescentes, no les agradan los "santitos"; por lo tanto, busque libros sobre personajes comunes que realicen actos de bondad y consideración.
  • Averigua qué películas quieren ver tus hijos ¿Son excesivamente violentas? ¿Exaltan a los criminales o personas que avanzan a costa de los demás? ¿Glorifican la violencia hacia las personas o animales? No podrás proteger a sus hijos de todo, pero una conversación sobre ello puede dar buenos resultados. Pídeles que piensen sobre lo que vieron y que consideren otros enfoques que podrían haber tomado los personajes.
  • Instruye a tus hijos sobre personas altruistas reconocidas. Habla con ellos para descubrir a quién admiran y porque.
  • Otra cosa que puedes hacer es buscar organizaciones para que sus hijos participen. Hablale sobre las opciones que tiene a la hora de hacer algún servicio voluntario y anímalos a participar. Muchas organizaciones voluntarias e iglesias tienen programas especiales para los jóvenes e incluso para los niños.

Las personas a veces piensan que los niños realmente no ven el mundo exterior "o a otras personas", pero en la actualidad los estudios indican que los niños pueden mostrar signos de empatía y preocupación desde la más tierna infancia. Reaccionan con preocupación cuando ven infelicidad, y desean ayudar o solucionar el problema.
Además, un estudio detectó que los adolescentes que participaban ayudando a otros se sentían muy optimistas con respecto a sus vidas y tenían mayores esperanzas para su propio futuro.
El primer paso es sencillo, comunícate: Se sincero, honesto y abierto con tus hijos sobre qué tipo de conductas te agradan y cuáles no. Haz comentarios breves y directos; la idea es enseñarles, no hacerlos sentir culpables.
Según varios estudios, hay dos clases de modelos de comportamiento que ayudan a los niños a preocuparse por los demás: la amabilidad hacia los demás y la amabilidad hacia el niño.
En otras palabras, nuestras acciones dicen más que nuestras palabrasLos niños observan a sus padres y a otros adultos, y eso les hace entrever cómo comportarse. Ten en cuenta que si dices una cosa y haces otra, tus hijos le prestarán mucha más atención a lo que haces. El viejo dicho: "Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago" sencillamente no funciona, en especial cuando se trata de enseñar cómo ser bondadoso.
Intenta rodear a los niños de otras personas que sean amables y bondadosas para que así tengan varios modelos a seguir.
Si tratas a tus hijos con respeto por su dignidad, consideración e interés por sus logros, los ayuda a entender que todos  debemos ser tratados con dignidad y consideración.
Sin embargo, lo que más inspira a un niño a crecer preocupándose por los demás es la atención de la que el niño es objeto. Esta atención que recibe es en esencia un ejemplo del modelo perfecto a seguir para los niños. Los expertos señalan que cuando los niños sienten que tienen una base segura en el hogar, es más probable que se aventuren y presten atención a los demás. Cuando se sienten privados de amor y atención se concentran demasiado en sí mismos y en sus propias necesidades.












martes, 20 de marzo de 2012

Cuaderno para la educación emocional de la Fundación Faros

El Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia –Fundación FAROS- del Hospital San Joan de Déu ha publicado su sexto cuaderno, titulado ¿Cómo educar las emociones? La inteligencia emocional en la infancia y la adolescencia.


En este informe se presenta un concepto actual de las emociones y expone cómo se ha pasado de la inteligencia emocional a la educación emocional y las aplicaciones que de esto se derivan en la educación formal y en la familia, situando siempre al niño y al adolescente como punto central de interés. Pretende suscitar la curiosidad por el tema y por lo tanto, las ganas de seguir formándose y leyendo sobre la inteligencia emocional. El documento va dirigido a la sociedad en general y de forma especial a las familias y al profesorado.

La inteligencia emocional es la habilidad para tomar conciencia de las propias emociones y de las demás personas y la capacidad para regularlas. Según expone Eduard Punset en el interesante prólogo del cuaderno, "afortunadamente estamos descubriendo por fin la prioridad que deberíamos otorgar al aprendizaje emocional. Algo que está constatando la ciencia, es la importancia de la gestión de estas emociones básicas y de su prioridad frente a los contenidos académicos de los más pequeños, como la capacidad de cálculo, la caligrafía,... Aquí, en aprender a manejar las propias emociones –que no reprimirlas, como hemos venido haciendo durante siglos- reside la clave del éxito de los futuros adultos".

En este documento, se pueden encontrar una serie de capítulos que tienen como objetivo presentar un marco general de la inteligencia emocional y los fundamentos para la práctica educativa, tanto en la familia como en la escuela.

El documento completo se puede descargar desde la página web de FAROS: http://www.faroshsjd.net/item.php?id=2232&lang=1 o directamente pinchando AQUÍ.

Fuente del artículo: Fundación Faros-San Joan de Deu

martes, 13 de marzo de 2012

Presionar a los niños para que triunfen puede llevarles a fracasar


Según recientes estudios, decir a los niños que aprender es difícil ayuda a reducir el miedo al fracaso.
Los niños rinden mejor en la escuela y se sienten más seguros de si mismos cuando se les ha explicado que el error es una parte normal del aprendizaje, frente a cuando son presionados para triunfar a toda costa, según nuevas investigaciones publicadas por la American Psychologist Association. (APA). 

"Nos centramos en la creencia cultural de que el éxito académico está asociado con un alto nivel de inteligencia y el error con unas capacidades inferiores," dice Frederique Autin, de la Universidad de Poitiers (Francia). "Obsesionados con el éxito, los estudiantes tienen miedo a equivocarse, así que se resisten a afrontar nuevos retos de mayor dificultad. Como ya se sabe, este tipo de tareas retadoras para nuestras capacidades son parte crucial del proceso de aprendizaje, por lo que se crea un circulo vicioso en el que toda tarea novedosa y difícil crea sentimientos de incompetencia que nos paralizan. "



Por tanto, la forma en que presentamos las tareas y conocimientos a los niños afecta al modo en que éstos lo afrontan. Algo tan simple como decirles que sabemos que dominar las divisiones por varias cifras, por ejemplo, es complicado, puede ayudar a reducir su ansiedad cada vez que no sea capaz de hacerlas bien a la primera.

Buenas prácticas: 

  • Asumir y transmitir que equivocarse es parte de aprender y que es un proceso más o menos largo y costoso. 
  • Señalar siempre los aciertos, por pequeños que sean, frente a los errores cometidos.
  • Utilizar esos mismos errores para aprender y comprender la razón por la cual fallan, para fijarse en eso la próxima vez que se intente. 
  • No mostrar enfado, ansiedad o preocupación ante los intentos fallidos. Hay que demostrar confianza en ellos y sus capacidades para tener éxito la próxima vez. 





"El conocimiento se compone de errores, que a su vez, son los pasos hacia la verdad"
Julio Verne 

martes, 6 de marzo de 2012

Bienvenidos!

Por fin Kercus está en Ourense.  Nos encontrarás en Ramón Cabanillas 10-entslo, oficina 3. 

Si quieres ver nuestras instalaciones, ve AQUÍ